Chile: el Compliance y la Proteccion ambiental

Chile aspira convertirse en una economía verde y sustentable a mediano plazo. Es por ello que ha emprendido una lucha intensa contra el cambio climático y la contaminación. Este esfuerzo ha sido reconocido a nivel internacional, es por ello que Chile fue elegido por unanimidad para ser sede de la COP25, la principal conferencia sobre cambio climático de la Organización de las Naciones Unidas.

En el contexto actual, Chile es uno de los países que más basura genera por habitante en Sudamérica y el más contaminado de la OCDE. En total Chile genera más de 200 bolsas plásticas al año y 170 litros de agua de consumo promedio al día, esto es parte de la huella que dejan los habitantes del país junto con las respectivas consecuencias en el medio ambiente

Sin embargo, hay que destacar los esfuerzos que el país ha realizado para darle la cara a esta problemática. Un ejemplo claro de ello es el caso de las bolsas plásticas, para el año 2018, cada ciudadano generaba 200 bolsas plásticas por año, que daba un total aproximado de 3.400 millones de bolsas plásticas, de las cuales, el 90% terminaba en vertederos o en aguas. En respuesta, el gobierno aprobó la Ley 21.100, la cual prohibía que los comercios brindaran bolsas plásticas.

Así mismo, podríamos destacar los proyectos de ley para proteger los ríos salvajes, la nueva ley de pesca que aumenta las multas a practicas relacionadas con la pesca indebida o indiscriminada.

Ahora, aquí es donde entra en juego el cumplimiento. Por un lado, es un tema de ética y compromiso, las empresas cada vez se sienten más motivadas a ser verdes y sustentables y los clientes cada vez prefieren comprar productos ecológicos. Es por ello que para lograr dichos estándares se necesita una profunda voluntad para hacer cambios, los cuales muchas veces exigen adoptar formas totalmente de diferentes respecto a cómo se producen los bienes o como se genera un servicio dado.

Es por ello que para garantizar una empresa cada vez más sustentable y eco-amigable, deben existir normativas internas, las cuales serán el primer paso para cumplir la legislación vigente. La necesidad de incluir tecnología dentro del área de calidad o cumplimiento de una empresa, se vuelve indispensable para garantizar el correcto cumplimiento de las normas y disminuir riesgos asociados al incumplimiento normativo (multas, cierre de la empresa temporal, pérdida de prestigio).

El aumento consecutivo de las leyes que sanciones practicas que atenten contra el Medio Ambiente, obliga a los Sujetos Obligados a estar mas atentos ante los continuos cambios normativos y al mismo tiempo, darle un seguimiento al debido cumplimiento de las directrices que imponen esas leyes. Un sistema de cumplimiento automático es indispensable para garantizar el mejor y mas eficaz cumplimiento.