Compliance y Teoría de Juegos: Prediciendo el Riesgo

Cada vez el compliance exige una mejora en las técnicas de seguimiento normativo y minimización de riesgos. Es por ello que hoy por hoy, los compliance officer no solamente son abogados o especialistas en riesgos, sino que son personas que reúnen una serie de habilidades blandas (alto sentido ético, responsabilidad, liderazgo y trabajo en equipo), así como habilidades técnicas como conocimiento en responsabilidad social de empresas, inteligencia de negocios, auditoria y control de riesgos.

Sin embargo, ante el aumento continuo de las normativas y la complejización de las leyes, las empresas se ven en la necesidad de implementar metodos mas sofisiticados para predecir desde riesgo penales hasta la actitud de aquellas personas o empresas involucradas dentro del cumplimiento normativo. Y esto también vale para el cumplimiento interno de cada empresa, paso fundamental para garantizar posteriormente, el cumplimiento de las normativas externas impuesta por instituciones.

¿Pero cómo predecir algo tan subjetivo y difuso como el comportamiento de una persona? La respuesta está en los juegos.

En 1970 nace la teoría de juegos como una herramienta que permite predecir conductas o acciones por parte de dos personas. Esta teoría permite comprender el comportamiento, la interacción y los resultados de los participantes dentro de una situación dada. Estos jugadores, pueden ser desde simple amigos, hasta rivales empresariales.

La teoría de juegos obtuvo un poder fundamental debido a la precisión de sus resultados, así como la capacidad de predecir futuros escenarios con precisión científica. Se convirtió en una herramienta clave en la negociación. Introduciendo lenguajes muy conocidos como negocios suma 0 (aquella situación donde lo que gana uno lo pierde el otro) y negociaciones ganar-ganar (donde las ganancias se reparten).

Los juegos se usan en escenarios electorales, en predicciones de comportamiento empresarial, análisis de deportivos, etc. Sin embargo, cada vez tiene más entrada dentro del compliance ante la necesidad imperativa de generar mayor control sobre lo impredecible.
Todo compliance officer sabe que temas como “error humano” y las “situaciones impredecibles” generan un impacto fundamental dentro del departamento de calidad de una empresa, puesto que un error equivale a multas cuantiosas, pérdida de prestigio y hasta cierres temporales.

Con la teoría de juegos, un compliance officer tiene una mayor claridad en la predicción del amplio elenco de conductas que puede realizar cada uno de los individuos que conforman la organización según el puesto que ocupa, no de manera aislada y estática, sino teniendo en consideración que la decisión de cada empleado pende, a su vez de decisiones de otros empleados -decisiones estratégicas en entornos dinámicos-. De este modo, sobre la base de las conclusiones y resultados obtenidos, pueden articularse sistemas de compliance de base jurimétrica que mitiguen de manera más eficaz los riesgos de comisión de delitos.

En definitiva, se trata de teorías que tienen un alto rigor científico y permiten elaborar unos compliances más efectivos al tener en cuenta aspectos complejos como las asimetrías y flujos informativos, relaciones interpersonales, la propia influencia que ejercen las organizaciones, etc. Se analizan los riesgos desde una óptica dinámica y viva, como es la propia realidad empresarial y no desde la habitual perspectiva estática que presentan las clásicas matrices de riesgo.

 

Información extraída de:

Rafael Aguilera Gordillo

Articulo original https://cincodias.elpais.com/cincodias/2019/03/11/legal/1552311272_658336.html